Digamos las cosas como son; es el colmo que nos traten de adolescentes, no ser ni lo suficientemente grandes, ni lo suficientemente chicas para hacer lo que queremos, y tener que andar preocupadas de la imagen, de la dieta y de tanto cabro pesado que se nos cruza en el camino.
Tener 19 años no es nada fácil, pero me atrevería a decir que es el momento más emocionante de la vida de una mujer.
Ya sé, señoras; ya sé... No he vivido nada aún, pero ¿Me darían el permiso de decir que los 19 se viven al extremo? ¡Así es! En estos tiempos, con tanto Facebook, Twitter, celulares con internet, planes de cuenta limitada y música portátil, vivimos absortos en un mundo diferente.
Toda esta locura nos permite hacer cada segundo muyy intenso y nuestro... Se vive al extremo la rabia, la pena, la felicidad. Se vive al extremo a tu madre que no deja de lado el estrés, a la profe que te plantó un grito por estar distraída en clases, al chico que tiene la culpa por ese desatino, y a la maldita que no tiene nada mejor que hacer que andar hablando mal de ti a tus espaldas.
Y con tantas preocupaciones ¿más encima quieren que pueda prestarle atención a la universidad? ¡Esto sí que es el colmo de los colmos! ¿Es que acaso ya olvidaron lo que es tener 19 años?
Hay que tratar de leerse el libro para la clase del lunes aunque no puedas dejar de pensar en el único idiota que tiene permiso para romperte el corazón, o en tu amiga que no encontró nada mejor que hacerte un escándlo en pleno periodo de certámenes, y ¿por qué no? en la linda preciosa que no deja de insultarte con sus "tallas amorosas" delante de todo el mundo.
Me gusta hacer explotar mis oídos con Kelly Clarckson cuando estoy con depresión adolescente, y doy rienda suelta al lápiz cuando la música no es suficiente. Obvio, me siento muy identificada "I',m not a girl, not yet a woman" de la siempre espectacular princesa del pop.
¿Qué se yo? Al fin y al cabo soy sólo una chica que sueña con cuentos de hadas, y no tiene ni la menor idea de qué hace atrapada en la vida de una casi mujer.¡No estoy lista para todo esto! Aunque algunas cosas hagan que esta edad luzca encantadora, les digo la verdad: Es un martirio con sabor a chocolate y de un agradable color rosa pálido.










