He estado desaparecida, enigmática, sin historias, corta de palabras... Concisa y muy confusa, un tanto histérica, paranoica, desaliñada, sin ganas de nada... He estado diferente, y extraño estar como estaba antes.
De un segundo a otro voy sintiendo que mi vida pierde el sentido. Hablo mucho de los miedos que tengo; de no saber a dónde voy, quién soy, ni qué será de mí.
Aún tengo el amor, que me hace vivir, me hace soñar, me hace sentir... sin embargo, a veces lo siento desaparecer. Siento que incluso aquél sentimiento que me parece perfecto se desvanece y pierde su sentido junto a todo el resto de las cosas.
Me encuentro, de un segundo a otro, encapsulada en mis sentimientos, pensando sobre cosas más profundas o -tal vez- menos relevantes. Me encuentro pensando sobre el mundo en el que vivimos, las cosas que hacemos, lo que nos hace ser, o no ser... Me encuentro filosofando demasiado, y eso me lleva a un recuerdo que preferiría borrar de mi memoria, o a la idea de que no he hecho nada por esta vida, o a que tengo cientos de proyectos aún sin concretar.
He estado diferente. Desaparecida, con ganas de escribir, pero aún así, evadiéndolo: sintiendo que no tengo la capacidad de hacerlo, que he perdido el don, que no soy nadie, que no se de dónde vengo, ni a dónde voy.
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martes, 6 de noviembre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
Don't ever look back
Tengo miedo...
Tengo miedo de pasar demasiado lento, de detenerme a pensar. Tengo miedo de escribir y ver cómo se arremolinan ante mí mis memorias, mis recuerdos, todo lo que me trae la vida, las experiencias, las lágrimas que ya han caído, aquellas que aún permanecen en mí.
Veo cómo todo cambia a mi alrededor, y siento miedo. Quisiera estar en un lugar seguro; amarrada a tu cuello, con la cabeza en tu pecho, sintiendo el calor de tu regazo... Quisiera poder estar en ese lugar en donde me siento inmensamente feliz, tranquila y protegida... Ese lugar en donde siento que nada puede hacerme daño.
Tengo miedo de detenerme, aunque sea un segundo; tengo miedo de mirar y cierro mis ojos para pasar con rapidez por un recuerdo que me resulta doloroso.
Cuando atravieso por aquel callejón perdido en mis pensamientos, echo una mirada, fugaz, casi invisible. Me supera la intriga de querer saber qué ha pasado más allá de mí, de saber qué efectos ha causado mi paso por esta vida.
Por primera vez, siento miedo de no estar... Creo que es porque, al fin, he encontrado una razón para vivir.
Siento que todo es efímero, que no respiro más que del engaño de mis emociones, que me he pintado un mundo para poder seguir... Siento que nada aquí es real; por eso tengo tanto miedo de volver a mirar.
Tengo miedo de pasar demasiado lento, de detenerme a pensar. Tengo miedo de escribir y ver cómo se arremolinan ante mí mis memorias, mis recuerdos, todo lo que me trae la vida, las experiencias, las lágrimas que ya han caído, aquellas que aún permanecen en mí.
Veo cómo todo cambia a mi alrededor, y siento miedo. Quisiera estar en un lugar seguro; amarrada a tu cuello, con la cabeza en tu pecho, sintiendo el calor de tu regazo... Quisiera poder estar en ese lugar en donde me siento inmensamente feliz, tranquila y protegida... Ese lugar en donde siento que nada puede hacerme daño.
Tengo miedo de detenerme, aunque sea un segundo; tengo miedo de mirar y cierro mis ojos para pasar con rapidez por un recuerdo que me resulta doloroso.
Cuando atravieso por aquel callejón perdido en mis pensamientos, echo una mirada, fugaz, casi invisible. Me supera la intriga de querer saber qué ha pasado más allá de mí, de saber qué efectos ha causado mi paso por esta vida.
Por primera vez, siento miedo de no estar... Creo que es porque, al fin, he encontrado una razón para vivir.
Siento que todo es efímero, que no respiro más que del engaño de mis emociones, que me he pintado un mundo para poder seguir... Siento que nada aquí es real; por eso tengo tanto miedo de volver a mirar.
domingo, 8 de julio de 2012
Desaparecer
Para estos días en que te agotas. En que tienes dudas existenciales que no te dejan seguir, en que sientes que el futuro está predestinado y por más que lo intentes, no podrás cambiar nada.
Para estos días en que no me cuestiono sólo la vida, me lo cuestiono todo.
Días en que pienso si es posible ser más feliz en alguna otra existencia, en alguna otra realidad. Días en que no quisiera tener nada, para valorar aquello que sí tengo.
Para estos días en que estoy sola conmigo misma, y las reflexiones se vuelven extenuantes y eternas. Efímeras, aún así tan reales, tan mías.
Días en que nada puede aliviar el dolor de la realidad, el dolor de no saber el significado de los sentimientos, el de no tener una guía, una pista que seguir.
Para estos días en que estoy más perdida que nunca, o que he olvidado cuán perdida he estado otras veces. Días en que olvido que no sólo provoco el dolor ajeno, pero también el propio.
Días... días malditos en que tan sólo quisiera desaparecer.
Para estos días en que no me cuestiono sólo la vida, me lo cuestiono todo.
Días en que pienso si es posible ser más feliz en alguna otra existencia, en alguna otra realidad. Días en que no quisiera tener nada, para valorar aquello que sí tengo.
Para estos días en que estoy sola conmigo misma, y las reflexiones se vuelven extenuantes y eternas. Efímeras, aún así tan reales, tan mías.
Días en que nada puede aliviar el dolor de la realidad, el dolor de no saber el significado de los sentimientos, el de no tener una guía, una pista que seguir.
Para estos días en que estoy más perdida que nunca, o que he olvidado cuán perdida he estado otras veces. Días en que olvido que no sólo provoco el dolor ajeno, pero también el propio.
Días... días malditos en que tan sólo quisiera desaparecer.
domingo, 10 de junio de 2012
Because of you
Me detengo a pensar un instante. Repaso en mi mente tantos momentos que hemos vivido juntos, y separados. Recuerdo sonrisas, abrazos indiferentes, lágrimas desconsoladas, rabia, incomprensión... Son pocas las sonrisas; más bien hemos construido momentos efímeros, en que fingimos que a ambos nos importa, cuando en realidad no vivimos más que de un compromiso, alguna especie de promesa legal, en que tú evitas involucrarte en más problemas y yo debo sentirme satisfecha; "El peor es nada".
Han habido momentos irreflexivos, en que me ha costado comprender las razones de este abandono, las bases que hay tras nuestra relación. Hace años resultaba difícil entender por qué las cosas se habían dado de esta manera, pero entonces todo cobra sentido. Son pocas aquellas relaciones que perduran de modo desinteresado; eso debe ser amar de verdad. Lo nuestro no es más que una "tarea" que debemos cumplir cada fin de semana.
Hoy buscas hacerme reflexionar con respecto a algo, y lo estás logrando. Algunos intentan encontrar una razón lógica, para mí sólo se esconde tu auténtico egocentrismo, tu personalidad intrínsecamente narcisista.
Me dejas atrás, jamás te ha importado aquello que no puedes sentir... (¿Alguna vez has sentido algo?). Me regalas un día nublado, encerrándome en mis pensamientos, intentando comprender el miedo que siento, la tristeza que me invade a cada segundo.
En este preciso momento, yo trato de encontrar mis propias razones, algo que me haga entender. Cuando tienes veinte años entras a darte cuenta que a veces es mejor no buscarlas, podrías encontrarte con algo que no quieres saber realmente.
Querías hacerme sentir culpable... Pero adivina: El único culpable aquí eres tú.
Han habido momentos irreflexivos, en que me ha costado comprender las razones de este abandono, las bases que hay tras nuestra relación. Hace años resultaba difícil entender por qué las cosas se habían dado de esta manera, pero entonces todo cobra sentido. Son pocas aquellas relaciones que perduran de modo desinteresado; eso debe ser amar de verdad. Lo nuestro no es más que una "tarea" que debemos cumplir cada fin de semana.
Hoy buscas hacerme reflexionar con respecto a algo, y lo estás logrando. Algunos intentan encontrar una razón lógica, para mí sólo se esconde tu auténtico egocentrismo, tu personalidad intrínsecamente narcisista.
Me dejas atrás, jamás te ha importado aquello que no puedes sentir... (¿Alguna vez has sentido algo?). Me regalas un día nublado, encerrándome en mis pensamientos, intentando comprender el miedo que siento, la tristeza que me invade a cada segundo.
En este preciso momento, yo trato de encontrar mis propias razones, algo que me haga entender. Cuando tienes veinte años entras a darte cuenta que a veces es mejor no buscarlas, podrías encontrarte con algo que no quieres saber realmente.
Querías hacerme sentir culpable... Pero adivina: El único culpable aquí eres tú.
domingo, 15 de enero de 2012
Maldita
Maldito el instante en que no estamos juntos, maldito el tiempo que se me escurre entre los dedos cuando estoy contigo, y maldito sea por pasar lentamente cada segundo frente a mis ojos cuando no lo estoy.
Maldita mi sonrisa que no quiere quedarse otro rato; malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Maldita, maldita, maldita.
Maldita la vida que se hace tan larga, maldita la historia que se vuelve tan corta. Maldito este espacio en el que existo, y la muerte con la que convivo. Malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Maldito materialismo. Maldita por creer que acallas mi corazón, que aplacas mis emociones.
Malditas mis lágrimas que no quieren parar, maldita mi boca que no puede hablar. Malditos mis dedos, que les ha dado por escribir, maldito el instante que me toca vivir.
Malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Hoy no existo y mejor así
Maldita mi sonrisa que no quiere quedarse otro rato; malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Maldita, maldita, maldita.
Maldita la vida que se hace tan larga, maldita la historia que se vuelve tan corta. Maldito este espacio en el que existo, y la muerte con la que convivo. Malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Maldito materialismo. Maldita por creer que acallas mi corazón, que aplacas mis emociones.
Malditas mis lágrimas que no quieren parar, maldita mi boca que no puede hablar. Malditos mis dedos, que les ha dado por escribir, maldito el instante que me toca vivir.
Malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Hoy no existo y mejor así
lunes, 2 de mayo de 2011
No painless love
Que extrañas resultan las cosas algunas veces… Y es simplemente impresionante como una palabra puede herir de muerte un corazón. Debe ser por eso que quienes más daño pueden hacerte, son aquellas personas que tú más quieres.
Nuestro mundo cambia y se transforma a diario. Los niños, aquellos que no conocían otra cosa que la inocencia, deben aprender a sobrevivir en lo que algunos llaman ‘’La selva de concreto’’.
Sé duro, sé fuerte, no demuestres jamás cariño o debilidad… Eso acabará por destrozarte, por fuera… Y por dentro.
¿Con qué podrá suavizarse un espíritu duro de corazón? ¿Será acaso con esa misma dureza, o con un poco de amor y cariño…? Será acaso que tan solo hay que olvidar, seguir adelante. Tal vez… No eres tú el amor de mi vida, el de mis sueños.
Quiero saber cuántas veces he cometido el grave error de ser dura contigo. Quiero saber cuántas veces, esa fórmula me dio resultados positivos.
La vida nos ha dado tantas sorpresas, y hoy, aun no aprendemos a convivir. Aun no aprendemos que el otro siente tanto o más que nosotros mismos, que el dolor propio se intensifica en el corazón ajeno, y que la vida es frágil, efímera.
A ratos yo prefiero no llorar; llámalo orgullo, miedo, o como quieras. Pero tú me ganas ¿Quién crees que soy? ¿Tanto daño crees que he venido a causarte? Si es así entonces respóndeme una última pregunta: ¿Qué sigues haciendo a mi lado?
Nuestro mundo cambia y se transforma a diario. Los niños, aquellos que no conocían otra cosa que la inocencia, deben aprender a sobrevivir en lo que algunos llaman ‘’La selva de concreto’’.
Sé duro, sé fuerte, no demuestres jamás cariño o debilidad… Eso acabará por destrozarte, por fuera… Y por dentro.
¿Con qué podrá suavizarse un espíritu duro de corazón? ¿Será acaso con esa misma dureza, o con un poco de amor y cariño…? Será acaso que tan solo hay que olvidar, seguir adelante. Tal vez… No eres tú el amor de mi vida, el de mis sueños.
Quiero saber cuántas veces he cometido el grave error de ser dura contigo. Quiero saber cuántas veces, esa fórmula me dio resultados positivos.
La vida nos ha dado tantas sorpresas, y hoy, aun no aprendemos a convivir. Aun no aprendemos que el otro siente tanto o más que nosotros mismos, que el dolor propio se intensifica en el corazón ajeno, y que la vida es frágil, efímera.
A ratos yo prefiero no llorar; llámalo orgullo, miedo, o como quieras. Pero tú me ganas ¿Quién crees que soy? ¿Tanto daño crees que he venido a causarte? Si es así entonces respóndeme una última pregunta: ¿Qué sigues haciendo a mi lado?
¿Será verdad que cuando sanan las heridas, también se borran las cicatrices? Tal vez no… Yo aun tengo varias del pasado. Llantos que evité, enojos que me guardé, palabras que no dije.
Hay palabras que dan vida, las que no lo hacen, matan. ¿Será siempre así? Me da la impresión de que a veces, las cosas que uno deja de decir, también pueden herir al otro. Hoy… Olvidaste decir ‘’Te amo’’.
También lo he olvidado yo ¿Podrás algún día explicarme con exactitud cómo se siente tu corazón cuando lo hago?
Todos cometemos errores. Yo tengo un corazón... ¿Idiota? Si. Yo lo llamaría así. Un corazón idiota.
Una vez más en mi vida, las palabras son lo único que tengo. Siempre me acompañan.
Pronto voy a desvanecerme. Solo a soñar que nada ni nadie puede hacerme daño, aunque por dentro, mi corazón se esté estremeciendo con más desesperación que nunca.
viernes, 29 de abril de 2011
No hay caso conmigo
Con unas insaciables ganas de escribir. La mente muerta y cansada.
El corazón late con fuerza por ansias de cariño, y la intuición dice que deje de una vez la fantasía... Tanto sueño, tanta locura.
Como si no fuera de aquí, ni de ningún lugar.
Como si la vida me dijera que esta no es la única manera.
Y yo, testaruda, vuelvo a intentar:
''Te amo'' -Susurro entre lágrimas.
El corazón late con fuerza por ansias de cariño, y la intuición dice que deje de una vez la fantasía... Tanto sueño, tanta locura.
Como si no fuera de aquí, ni de ningún lugar.
Como si la vida me dijera que esta no es la única manera.
Y yo, testaruda, vuelvo a intentar:
''Te amo'' -Susurro entre lágrimas.
Alma - Watch it!
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