Maldito el instante en que no estamos juntos, maldito el tiempo que se me escurre entre los dedos cuando estoy contigo, y maldito sea por pasar lentamente cada segundo frente a mis ojos cuando no lo estoy.
Maldita mi sonrisa que no quiere quedarse otro rato; malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Maldita, maldita, maldita.
Maldita la vida que se hace tan larga, maldita la historia que se vuelve tan corta. Maldito este espacio en el que existo, y la muerte con la que convivo. Malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Maldito materialismo. Maldita por creer que acallas mi corazón, que aplacas mis emociones.
Malditas mis lágrimas que no quieren parar, maldita mi boca que no puede hablar. Malditos mis dedos, que les ha dado por escribir, maldito el instante que me toca vivir.
Malditos los gritos, la rabia y la autoridad.
Hoy no existo y mejor así